1. Normalizar unidades
Las medidas se convierten a unidades base del Sistema Internacional para el cálculo y luego se presentan en resultados métricos e imperiales cuando resulta útil.
2. Usar una fórmula visible
La geometría y la lógica de conversión se implementan como funciones puras y deterministas. La página explica el mismo método en lenguaje sencillo.
3. Mantener las suposiciones editables
El desperdicio, la cobertura de la pintura, la cobertura del envase, el tamaño del recipiente y el rendimiento varían según el proyecto y el producto. Los valores por defecto son puntos de partida, no datos ocultos.
4. Redondear solo cuando la compra lo requiere
El área y el volumen conservan decimales. Las cajas, los recipientes, las baldosas y los sacos se redondean hacia arriba a unidades enteras que se puedan comprar.
5. Probar casos de referencia
Cada calculadora incluye casos métricos e imperiales, comportamiento del desperdicio, comportamiento del embalaje, comportamiento del coste y pruebas de valores no válidos.
6. Indicar el límite
Los resultados son estimaciones de planificación. Las etiquetas del producto, las medidas, las condiciones locales, los instaladores, los ingenieros y la normativa aplicable siguen siendo la referencia final para el proyecto real.